Egipto: Ataque mata a 3 soldados y 1 policía

Un atacante suicida hizo estallar su automóvil cargado de explosivos el jueves junto a un retén en las afueras de una ciudad costera en la volátil península del Sinaí, con balance de tres soldados y un policía muertos, dijeron funcionarios de seguridad.

El ataque en las afueras de el-Arish hirió además a cinco personas, dijeron los funcionarios, que hablaron a condición de preservar el anonimato de acuerdo con las regulaciones.

El atacante, dijeron, desaceleró el vehículo al acercarse al retén, esperó que los soldados y policías comenzasen a inspeccionar el coche y entonces hizo estallar los explosivos.

Extremistas islámicos han estado atacando a fuerzas de seguridad egipcias en Sinaí desde hace años, pero la frecuencia de los ataques se ha incrementado desde el derrocamiento del presidente islamista Mohamed Morsi en un golpe con respaldo popular en julio, en lo que cada vez parece más una insurgencia en la península.

En el norte de Sinaí, que ha sido el foco de los ataques, el ejército y la policía libran una campaña contra las milicias extremistas, usando tanques, vehículos blindados y helicópteros artillados.

Los milicianos, algunos vinculados con al-Qaida, están respondiendo con ataques suicidas y asaltos contra instalaciones militares y de la policía, incluyendo retenes en la parte norteña de Sinaí, fronteriza con Gaza e Israel.

La creciente violencia coincide con protestas casi diarias por partidarios de Morsi en El Cairo y otras partes del país. El número de participantes en esas protestas ha disminuido consistentemente, pero llegó a miles durante marchas el 6 de octubre, en el 40mo aniversario de la última guerra de Egipto con Israel.

Coindice además con una campaña del gobierno contra la Hermandad Musulmana, la agrupación a la que pertenece Morsi. Al menos 2.000 miembros del grupo, incluyendo la mayoría de sus líderes, han sido detenidos. Muchos de ellos esperan juicio, incluyendo Morsi, cuyo proceso debe comenzar el 4 de noviembre. Bajo arresto en una localidad no revelada desde su derrocamiento, Morsi enfrenta cargos de incitación al asesinato de manifestantes durante su gobierno.

Un millar de manifestantes partidarios de Morsi han muerto en la batida de las fuerzas de seguridad desde el golpe del 3 de julio.