Arte que recuerda el trauma de los japoneses de los EU encerrados tras Pearl Harbour

´Night Watch #7´, 2011
Una de las pinturas de Roger Shimomura inspiradas en sus recuerdos del campo de internamiento estadounidense de Minidoka (Roger Shimomura - Courtesy of the artist)
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  • El gobierno de EU, tras el ataque a la base naval de Pearl Harbor en 1942, detuvo y 'recolocó' a los emigrantes y a los nacionales de origen japonés.
  • El estadounidense de origen japonés Roger Shimomura (1939) pinta en una serie de obras sus recuerdos del campo de internamiento de Minidoka (Idaho).
  • Las obras imitan la tradicional técnica del grabado 'Ukiyo-e'  y reflejan las duras condiciones de vida de los prisioneros civiles.

Cuando Roger Shimomura nació en Seattle (Washington) en 1939 sólo faltaban tres años para que la Armada Imperial Japonesa atacara por sorpresa la base naval estadounidense de Pearl Harbor, un suceso que significó la entrada de los EU en la II Guerra Mundial.

Las represalias no se limitaron a declarar la guerra a Japón y atacar al país en una escalada que culminaría con el lanzamiento de dos bombas atómicas en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. La potencia también castigó a su adversario creando campos de internamiento en los que recolocaron a ciudadanos estadounidense nacidos en Japón y emigrados a los EU y también a los nacionales de origen japonés. "A Jap is a Jap" (Un japo es un japo), sentenció el teniente general John L. DeWitt, responsable del internamiento de 110.000 personas de ancestros nipones en los campos de prisioneros.

La exposición Roger Shimomura: Minidoka on My Mind (Roger Shimomura: Minidoka en mis pensamientos) —en el Museo de Arte Johnson, propiedad de la Universidad de Cornell en Ithaca (Nueva York) hasta el 22 de diciembre— recoge una serie de pinturas en las que el autor plasma sus experiencias y las de sus seres queridos durante el cautiverio.

Barracas en el medio de la nada

Shimomura y su familia fueron detenidos y enviados a Minidoka, en Idaho: un condado bautizado así por los sioux de la región de Dakota y que, irónicamente, suena a japonés. El Minidoka Relocation Center (Centro de recolocación de Minidoka) fue un campo de internamiento que de 1942 a 1945 albergó a más de 9.000 personas en barracas en el medio de la nada, en un terreno baldío, con frecuentes tormentas de arena, temperaturas mínimas de bajo cero y máximas de 46º.

Era un terreno baldío, con temperaturas mínimas de bajo cero y máximas de 46ºEn escenas dominadas por alambres de espino, hileras de barracas —en las que cada familia vivía en una sola habitación— y la constante tensión de sentir de cerca la vigilancia de los soldados estadounidenses; el artista contrasta la dureza de la situación con una estética inspirada en técnicas ancestrales.

La humillación de ser encarcelado

Las pinturas imitan el acabado limpio y los colores vivos de los grabados nipones Ukiyo-e, xilografías japonesas habituales entre los siglos XVII y XX, populares en las grandes ciudades y en cualquier hogar, por su producción masiva y su reducido precio. La mezcla del duro mundo que refleja y del aspecto tradicional de las obras las acerca con elegancia al arte pop.

Las pinturas imitan el acabado limpio y los colores vivos de los grabados nipones El autor ( que dedica buena parte de sus trabajos a temas sociales y políticos relacionados con la identidad étnica) reproduce además en sus cuadros la actitud dócil que los inofensivos prisioneros tuvieron a lo largo de su estancia en Minidoka y refuerza así el sentido de irrealidad de la situación.

Con el conjunto, el estadounidense de origen japonés refleja las malas condiciones de vida de los internos y sobre todo la humillación de la encarcelación, un sentimiento que llevó a muchos nipones y estadounidenses de origen japonés a abandonar los EU al término de la II Guerra Mundial.

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