Miles de estudiantes quedan rezagados porque las escuelas no les ayudan con el inglés

Miles de estudiantes quedan rezagados porque las escuelas no les ayudan con el inglés

Clases de inglés
El superintendente de Instrucción Pública de California, Tom Torlakson, durante una visita a una escuela de Los Ángeles. (RUBÉN MORENO)
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  • Abogados de ACLU preparan una demanda para obligar a que se ofrezcan los servicios necesarios.
  • Reclasificar a un estudiante que conoce el idioma pueda tomar varios cursos.
  • Solo el 60% de quienes aprenden inglés terminan graduándose de secundaria.

Cada curso que pasaba, la hija de Delmy Inestroza iba empeorando sus calificaciones escolares. Cuando la registró para comenzar en la primaria Monte Vista de Highland Park, en Los Ángeles, la niña no hablaba nada de inglés.

"Mi hija nació aquí, pero nosotros somos de México. Mi esposo sólo quiere que hablemos español en casa para que así no se le olvide", apunta esta madre, quien terminó cambiando a la estudiante de escuela porque en la que estaba no la ayudaban lo suficiente con el inglés.

Hay estudiantes que no están teniendo acceso a una educación igualitaria "Estaba bien atrasada. Siento que los profesores no apoyan bien a los niños", agrega. "Hablé con la maestra y con la directora para que la cambiaran de clase y que no se quedara rezagada. Pero nunca me pusieron atención".

Dos cursos después del cambio, ahora en la escuela intermedia Burbank en Highland Park, "la niña ya no necesita ayuda con el inglés y sus calificaciones son de A y B", cuenta la madre. Su problema no fue aislado: De los 1,4 millones de estudiantes que en California están aprendiendo inglés o aún no lo saben bien, más de 20.000 no están recibiendo la ayuda que necesitan en las escuelas según marca la ley.

Un reporte de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) señala que 251 distritos escolares del estado fallan al proporcionar los servicios adecuados para que los alumnos entiendan las materias y aprendan el idioma con la suficiente destreza como para recibir toda la enseñanza académica en inglés.

"Casi uno de cada cuatro distritos escolares no está haciendo bien su trabajo", apunta Jessica Price, abogada de ACLU. "Esto significa que hay estudiantes que no están teniendo acceso a una educación igualitaria, y por lo tanto no pueden desarrollar un nivel académico competente porque no tienen ayuda con las tutorías o con la instrucción mientras están aprendiendo el idioma".

Acciones legales

En enero pasado, la ACLU envió una carta al Departamento de Educación de California (CDE) señalando que si en 30 días no se ofrecían los servicios necesarios entonces entablarían acciones legales. El plazo ha expirado y las mejoras no se han visto. "Esto sigue siendo un problema. Estamos trabajando ya para poner una demanda", confirma Price.

Tina Jung, portavoz de CDE, indicó que no podía comentar nada al respecto hasta que las autoridades educativas hayan visto formalizada una demanda. Hasta ahora, la única respuesta que ha dado el Departamento de Educación es "animar a cualquier padre preocupado a resolver el conflicto con el distrito escolar local y, en caso de ser necesario, hacer uso del proceso de quejas del Departamento para resolver cualquier preocupación".

Reclasificar a un alumno considerado como aprendiz es un proceso lento "A pesar de las enormes restricciones financieras de los últimos años, California ha hecho un progreso espectacular en asegurar que todos los estudiantes que están aprendiendo inglés reciban la instrucción y los servicios apropiados", puede leerse en el comunicado que Karen Cadiero-Kaplan, directora de servicios de apoyo a estudiantes de inglés del CDE, dio como respuesta ante la llamada de atención de la ACLU.

"Los distritos escolares reportan que actualmente más de 98% de los estudiantes que aprenden inglés están recibiendo los servicios". Sin embargo, “eso no es una justificación válida para los padres del 2% de estudiantes que no consiguen mejorar en las clases porque no reciben ayuda con el inglés”, señala Price.

"La educación debe ser igualitaria para todos. No tendremos otra opción que entablar la demanda". Esmeralda Fabián, madre de un niño de 5 años en la primaria McGee de Pico Rivera, al este de Los Ángeles, cometió el error de registrar a su hijo como aprendiz de inglés en la escuela cuando él en realidad sí se comunica en ese idioma.

"El niño habla inglés, pero en la hoja del registro escolar puse que hablaba español porque me siento orgullosa de que sea bilingüe. En casa hablamos los dos idiomas, y quería que lo supieran en la escuela porque a veces piensan que sólo hablan inglés y así sabrían que conoce las dos lenguas".

Señalar cualquier idioma distinto al inglés en ese formulario significa que las escuelas automáticamente inscriben al alumno como aprendiz de inglés aunque conozca el idioma, lo que conlleva a retrasarlo académicamente. "Cuando se lo comenté a mi marido, me dijo que fuera a cambiar esa información, pero la escuela ya no me dejó. En su clase hay niños que no hablan nada de inglés y otros solo lo básico", añade Esmeralda.

"Fui a hablar con la maestra para decirle que el niño sí sabe inglés y le hicieron una prueba. Obtuvo excelentes resultados, pero si no voy yo a la escuela y hablo, nunca le hubieran hecho ese examen para saber qué nivel de inglés tiene el niño. Y aún así, a pesar de que ha mostrado buenos resultados, no lo han quitado de esa clase".

Reclasificar a un estudiante considerado como aprendiz de inglés para que curse en un aula junto a compañeros que sí dominan el idioma es uno de los procesos más lentos y desesperados para muchos padres. Una simple equivocación en la inscripción puede significar que el estudiante pase como mínimo un año recibiendo la instrucción que no le corresponde.

"El proceso para reclasificar a un estudiante no lo determina una sola cosa, depende de varios factores y cada distrito escolar implementa sus propios criterios", explica María Quezada, directora del proyecto ‘Inspire’ de la Asociación de Educación Bilingüe de California. "Todo depende de las calificaciones que tiene en los exámenes estatales y si demuestra un cierto nivel de inglés. Además, tiene que ser considerada la opinión del maestro, quien dice si el estudiante es apto para ser reclasificado, y también deben autorizarlo los padres".

Educación bilingüe

Un estudio de la organización Californians Together, que apuesta por una educación bilingüe de calidad, señala que el 59% de los estudiantes que aprenden inglés entre los cursos 6 y 12 han estado por lo menos seis años clasificados en esa categoría.

Las escuelas reciben 337 dólares por estudiante para programas que les ayuden a conocer el idioma El 85% de quienes aprenden el inglés han nacido en Estados Unidos, pero la mayoría viven en casas donde se habla otro idioma. "A medida que pasan los cursos es más difícil reclasificar estudiantes porque los conceptos que se enseñan son más complicados y los exámenes suben de nivel", sostiene Quezada.

"Cuando los estudiantes no reciben los servicios adecuados termina afectando sus logros académicos. El problema está también en que, aunque haya niños que hablen el inglés, no dominan el inglés académico que se usa en las clases. El idioma en el que se examina debería estar equiparado al lenguaje en el que el alumno aprende, y eso no siempre sucede".

Entre fondos federales y estatales, en promedio las escuelas reciben 337 dólares por estudiante que está aprendiendo inglés para implementar programas que les ayuden a conocer el idioma. Seis meses después de que Esmeralda Fabián notificó en la escuela que su hijo sí sabe inglés, todavía desconoce cuándo le harán un examen para poder reclasificarlo de grupo.

"Creo que no existe el interés de cambiar a los estudiantes porque así las escuelas reciben más fondos, supuestamente para ayudarlos. Pero no veo que exista el apoyo suficiente para reclasificarlos porque a todos los niños los tratan por igual cuando unos tienen un nivel mejor que otros", comenta.

Sin embargo, no todos los padres han pasado por este dolor de cabeza. El mismo problema puede resolverse de manera diferente ya que las leyes de educación permiten que cada distrito escolar y plantel actúe de manera independiente para ayudar y reclasificar a estudiantes con problemas en el inglés.

Los hijos de Alicia Blanco comenzaron aprendiendo el idioma en la primaria Ritter de Watts, al sur de Los Ángeles, y cuando pasaron al tercer curso fueron reclasificados porque ya dominaban el idioma. "Creo que depende también mucho de los padres y de echarle ganas para que el niño aprenda, estar detrás de él para que conozca el vocabulario y poner atención en sus tareas", opina Alicia. "A mis hijos siempre les ha gustado mucho leer, y eso también es una ventaja".

El Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles es el que acapara el mayor número de estudiantes que no reciben ayuda con el inglés: 4,150.

Sin embargo, solo representa un 2% de todo el alumnado que aún está aprendiendo el idioma. Por el contrario, el 47% de los 1,015 alumnos que necesitan ayuda con el inglés en el distrito Fremont Union High, en el condado de Alameda, no la terminan recibiendo.

Datos estatales del Departamento de Educación señalan que solo el 60% de los estudiantes que aprenden inglés logran graduarse de la secundaria.

Muchos terminan abandonando los estudios. "Se está creando un sistema de castas donde a miles de niños, casi todos ciudadanos de Estados Unidos, se les niega el acceso al conocimiento del idioma inglés que nos une como californianos", apunta Mark Rosenbaum, consejero jefe de ACLU en el Sur de California. "Terminan siendo emplazados en un aislamiento lingüístico que les impide ser competentes académicamente en los planes de estudio que manda el estado".

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