Correos electrónicos de personas fallecidas: ¿se heredan? ¿qué opciones existen?

Internet
El símbolo de la arroba en un monitor de ordenador. (GTres)
  • En España, cuando una persona fallece sus cuentas de correo y las claves de acceso a los servicios que había contratado pasan a sus herederos.
  • En los últimos años han aparecido en la Red diversos servicios para ser empleados después de la muerte de un internauta.
  • Antes de recomendar estos servicios, es aconsejable conocer el tiempo que llevan activos así como su tipo de organización.

Una de las grandes incógnitas en los servicios más utilizados en Internet es qué ocurre cuando el dueño de cuentas de correo y diferentes perfiles en redes sociales fallece. Desde Consumer dan respuesta a esta pregunta con varios ejemplos.

Muchas veces es imposible conocer todas las cuentas y servicios que utilizaba el usuario para poder acceder a ellosEn España, cuando una persona muere sus documentos y cartas pasan a sus herederos. En el caso del correo electrónico pasa lo mismo, por lo que no habría problemas para que los familiares del fallecido solicitaran el acceso. Sin embargo, muchas veces es imposible conocer todas las cuentas y servicios 'on line' que utilizaba el usuario para poder acceder a ellos.

En los últimos años han aparecido en la Red diversos servicios para ser empleados después de la muerte de un internauta. Los más conocidos y usados son los encargados de enviar un correo electrónico de aviso a los contactos tras el fallecimiento. Los usos más simples se centran en mandar un mensaje póstumo a los seres queridos con declaraciones de amor, confesiones, ánimos e incluso información privada como contraseñas, pólizas de seguro o cuentas bancarias.

El funcionamiento habitual es a través de un albaceas. Es decir, una persona de confianza del usuario debe aceptar previamente la función de avisar al servicio del fallecimiento de la persona para que se pongan en marcha sus acciones de últimas voluntades.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que es posible que la plataforma "muera" antes que el usuario. Por tanto, antes de recomendar estos servicios, es aconsejable conocer el tiempo que llevan activos así como el tipo de organización o empresa que se encuentra detrás.

Una opción más "analógica" es dejar las claves más importantes dentro del testamento ordinarioServicios que se volvieron muy populares en 2008, como Post Expression, The last email y My last Email, han cerrado. Los dos primeros tenían un coste de 19 dólares al año y permitían crear una serie de mensajes multimedia para ser enviados cuando el usuario hubiera fallecido. Por su parte, My last Email estaba orientado la creación de obituarios y memoriales 'on line' a los usuarios. Otros como Deathswitch continúan activos.

MyPatrimony es una empresa española que tiene un servicio de testamento con diferentes opciones, como testamento vital o testamento notarial dinámico o discurso de despedida. Ofrece el E-mail Post Mortem para enviar correos electrónicos después de fallecer. El coste es de cinco euros al año.

AssetLock, con más de cinco años en el mercado, es una plataforma que se encarga de mantener un espacio virtual de hasta cinco gigabytes donde almacenar documentos, archivos multimedia y correos electrónicos póstumos. Tiene diferentes planes de precios. El más básico permite guardar hasta 20 megabytes de documentos con un importe de 9,95 dólares al año o 59,95 dólares para toda la vida. La versión más avanzada se denomina "Ultra" y dota de cinco gigabytes de espacio de almacenamiento por un coste de 79,95 dólares al mes o 239,95 dólares para toda la vida.

Esquelas

Necropoli es un sitio español que publica las necrológicas de los clientes de algunas funerarias españolas. Estas esquelas digitales incorporan la misma información que la publicada en los periódicos de papel tradicionales, pero con la ventaja de que perduran en el tiempo, ya que siempre están disponibles a través de la Red.

En Estados Unidos hay servicios parecidos como Legacy, encargados de subir a Internet las esquelas y obituarios que salen en los periódicos más importantes del país. Como Memory-Of, también hay otras plataformas que han pasado de ser obituarios 'on line' a ofrecer todo tipo de servicios a los amigos y familiares de los fallecidos, como ayuda psicológica.

No tienen validez legal

La intimidad está garantizada en estos servicios, ya que utilizan sistemas de protección segura de 128 bits, lo que permite controlar el acceso no autorizado de otros usuarios. Sin embargo, no sustituyen al testamento. No son documentos legales, sino una forma de almacenar mensajes importantes a modo de escritorio con cartas de despedida virtual.

Una opción más "analógica" es dejar las claves más importantes dentro del testamento ordinario, junto con un listado de sitios donde poder acceder: desde cuentas bancarias, de PayPal, servidores, dominios, etc., de modo que sea posible poder recuperar toda la actividad personal y profesional del fallecido.

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